lunes, 24 de diciembre de 2012

*/ D I C I E M B R E en la poesía de Anna Ajmátova

  
EN RECUERDO DE BORIS PILNIAK
Tú Mismo Lo Adivinarás Todo…
Cuando La Oscuridad Insomne Borbotea Alrededor,
Hasta El Campo Claro De Muguetes
Irrumpe En Las Tinieblas De La Noche De Diciembre.
Te Busco En El Camino.
Y Tú Ríes Con Desenfado.
Pero El Bosque De Pinos y Los Juncos En El Lago
Responden Con Un Eco Muy Extraño
Si Despierto Con Esto Al Que Está Muerto,
Perdóname, De Otra Manera No Puedo:
Me Entristezco Por Ti, y Por Mí,
Y Envidio a Quien Llora,
A Quien Puede Llorar En Esta Terrible
Por Todos Los Que Han Sido Lanzados Al Abismo…
La Humedad Se Evaporó
Y No Alcanzó a Refrescar Mis Ojos.
………………………………………(1938)
 EL AMOR antes que todo se convertirá en ceniza,
El orgullo se somete y la lisonja es pasajera,
La esperanza acompañada de temor
Es casi imposible de soportar
 
Unos van por un sendero recto...
Unos van por un sendero recto,
Otros caminan en círculo,
Añoran el regreso a la casa paterna
Y esperan a la amiga de otros tiempos.
Mi camino, en cambio, no es ni recto, ni curvo,
Llevo conmigo el infortunio,
Voy hacia nunca, hacia ninguna parte,
Como un tren sobre el abismo.


*/ de Ana Ajmátova /


* / EnSeÑaNzA HoPi En NaViDaD



“No basta con que el hombre sea feliz en su carne, sino que debe ser feliz en su espíritu. Porque sin felicidad y fuerza espiritual la vida es engañosa. Sin buscar las cosas del espíritu, la vida se vive a medias y está vacía. Por vida espiritual no quiero decir el apartarse una hora de un día para estar en adoración, sino buscar las cosas del espíritu cada hora de cada día. No es importante lo que alguien recuerde, sino alcanzar a Dios y sostener una posición positiva del Espíritu Que Mueve Todas Las Cosas, trayendo la conciencia del hombre más cerca del Creador.
No basta con buscar las cosas del espíritu a un nivel personal. Es egoísta hacerlo así, y quienes buscan lo espiritual sólo para si mismos no están buscando cambiar al espíritu que se mueve a través de los corazones de los hombres. Ellos están escapando, eludiendo su responsabilidad, y usando su conocimiento para su propia glorificación. Un hombre espiritual debe trabajar por un principio, por una causa, por una búsqueda mucho mayor que la glorificación de sí mismo, para cambiar el espíritu que dirige a los hombres hacia su destrucción.
Intentar vivir una vida espiritual en la sociedad moderna es el camino más difícil que se puede recorrer. Es un camino de dolor, aislamiento y pruebas de fe. Pero es el único camino que puede hacer nuestra Visión una realidad. La verdadera búsqueda en la vida, es vivir la Sabiduría de la Tierra dentro de los confines del hombre. No hay iglesia ni templo que necesitemos para encontrar la paz, porque nuestros templos están en la naturaleza. No hay líderes espirituales, porque nuestros corazones y el Creador son nuestros únicos líderes. Nuestro número es reducido, porque pocos hablan nuestro lenguaje o comprenden las cosas que vivimos. Así, recorrimos solos nuestros caminos, porque cada Visión, cada búsqueda, es única para cada individuo. Pero debemos caminar en la sociedad, o nuestra Visión morirá. Porque un hombre que no vive su Visión, está viviendo su muerte.”
 
Fuente:  http://www.devishak.blogspot.com

 

*/ A Propósito De La Navidad / VinaNoticias

Los Doce días de Navidad son importantes, ya que incluyen el nacimiento de Jesucristo, relatos de su infancia, y su viaje al Bautismo. En cuanto al último día de celebración de la Navidad, Apoorva Srivastav, la autora del artículo, informa que este doceavo día es de ayuno. Ella explica que según la mitología Cristiana, el Señor ordenó a su gente observar estricto ayuno y no comer hasta que vean la primera estrella en la noche. Después del duodécimo día, viene Epifanía, generalmente el 6 de enero, que celebra el día en que un grupo de Reyes o Magos (Gaspar, Melchor y Baltasar), como se relata en el segundo capítulo del Evangelio de Mateo, después de seguir una estrella en el cielo, llegaron para adorar y traer tres regalos al niño Jesús
 
Antes de decir que la Navidad se celebra el 25 de diciembre, mejor espere y piense un poco, ¿es que Navidad se celebra solamente en un día? La respuesta es ¡No! Muchos de nosotros celebramos la Navidad por un día o dos, pero ¿sabía usted que la Navidad es una festividad que dura 12 días? Estos días de Navidad comienzan el 25 de diciembre y terminan justo antes de la Epifanía que cae el 5 o 6 de enero. Epifanía es una fiesta Cristiana que celebra la 'manifestación' o revelación de Dios a toda la humanidad.
 
 Primer día: En la Iglesia Ortodoxa Oriental, esta gran fiesta conocida como "Natividad de nuestro Señor" comienza en la víspera de Navidad. Este primer día, 25 de diciembre, representa el nacimiento de Cristo. La Natividad de Jesús, la Adoración de los Pastores de Belén y la llegada de los Reyes Magos marcan el primer día de la Navidad.
 
Segundo día: Conocido como la Anunciación de la Madre de Dios. Se conmemora también el papel de la Virgen María como encarnación de la madre de Jesús.
Tercer día: Tercer día de la Natividad es denominado día de fiesta del Protodiácono y del Protomártir San Esteban.
 Cuarto día: El 29 de diciembre o cuarto día de Navidad se conoce como la fiesta Ortodoxa de los Santos Inocentes.
Quinto y Sexto día: La fiesta después de la Natividad continúa hasta el 31 de diciembre, y estos días también se los conoce como la Apódosis o tomar licencia de la Natividad. Séptimo día: De acuerdo con el Icono ruso de la Teofanía, el 1 de enero había otra fiesta del Señor. Esta fiesta es conocida como la Circuncisión del Señor. También se cree que ese mismo día, San Basilio también celebró festividad con los hombres comunes, y por ello los servicios celebrados en ese día se llaman también la Divina Liturgia de San Basilio. Octavo al Onceavo días: El 02 de enero se inicia con la fiesta previa de la Teofanía que tiene una duración de 3 días.
 Duodécimo día: Este día también es conocido como "Paramoné" o "Gran Bendición del Agua", que celebra el día cuando Jesús fue bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán. Luego de esto viene el día de la Epifanía, también llamado el Día de los Reyes.

 
¿QUÉ NOS DICEN LAS ENSEÑANZAS VÉDICAS?

Nos aproximamos a una fecha muy significativa para la mayoría de las personas en este mundo, la Navidad. Momento de encuentros, de alegrías, de regalos, de tantos sentimientos que quizás no suelen manifestarse en otros momentos del año. ... La Navidad implica el celebrar el advenimiento de un alma pura e iluminada, que desciende desde el plano espiritual con el exclusivo propósito de diseminar entre nosotros un mensaje de amor espiritual, y luego de cumplir con su misión específica, retorna a su hogar eterno junto al Ser Supremo. ... Tratemos pues de realmente festejar la Navidad ... y en lugar de pensar en recibir deseemos dar; pero no dar elementos materiales, sino dar aquello que Cristo y todos los grandes maestros han dado y siguen dando, un mensaje y ejemplo de cómo amoldar nuestra vida acorde a la voluntad del Supremo. En la medida en que podamos asimilar y compartir estos valiosos conceptos, podremos decir estrictamente que estamos celebrando la Navidad.

Śrīpad Bhakti Vedanta Padmanabha Mahārāja :
Cierra Tus Ojos y Mira - “Meditación Navideña”
http://suenaverdadero.blogspot.com/
http://suenaverdadero.blogspot.com/2011/12/meditacion-navidena-nos-aproximamos-una.html

Fuente: Noticias Vina

+/ cHANTING hOLY nAMES /




lunes, 26 de noviembre de 2012

*/ N o V i E m B r E / Pau Fleta


Noviembre tímido, adentrado en el otoño,
inmerso en el viejo tiempo, en un cruel cambio
climático, humano, reseco, saturado de sopor.
Noviembre perezoso, antesala del invierno;
te despiertan frescas mañanas teñidas de penumbra,
te saludan radiantes días recortados en la niebla.
 
 
Te observo atento y te entiendo, noviembre,
cuando avanzas día a día con aspecto inquieto y tímido,
como queriendo no dejar del todo el cálido pasado,
como queriendo alcanzar el camino de la copiosa Navidad.
Te observo, noviembre, y te veo como un viejo cabizbajo,
que, con serio aspecto, siente cómo se le escapa la vida.

 
Noviembre poético, inspiras cuando tu aire ventea
acariciando la cara de un cielo polvoriento y gris;
cuando muestras el crepúsculo detrás del viejo castillo
creando un escenario único en el teatro de la vida;
cuando pintas un paisaje, el decorado de la naturaleza,
lleno de misterio, teñido de un intenso rojo decreciente.


Me gustas, noviembre, cuando modelas el paisaje,
cargado siempre con tus contradicciones externas;
cuando riegas y doras las desnudas hojas de las cepas
transformando los verdes en amarillos, en rojos,
en ocres, en paleta irisada de pintores artistas;
cuando me inspiras, junto al castillo, en tarde triste.

 
Noviembre, adentrado en el otoño y un poco abrigado
en un tiempo alocado y confuso, camino del invierno.
Me inspiras sentimientos profundos, humanos y tiernos
cuando tu aliento me besa la cara y me humedece los ojos,
cuando tu imagen se me adentra en el fondo del corazón.
Me gustas con suave y tibia frescura, noviembre.

11 de noviembre de 2006

Pau Fleta


domingo, 25 de noviembre de 2012

*/ C o L o R e S y T r I b U t O s / Por Káno

 E c O   L o G í A  &  R e T o R n O
 
 C o N s T e L a C i Ó n
 
B o D e G ó N

 F r A g M e N t O
 
TrIbUtO  a  KaNdInSkY

miércoles, 21 de noviembre de 2012

* / De CrA z Y C o C k / F r A g M e N t O / Henry Miller

“Pero ¿acaso había explicaciones…? Sí, explicaciones había de sobra. El aire a veces estaba cargado de ellas. Y aun así, nada quedaba explicado. El hecho mismo de que hubiera explicaciones exigía una explicación.
Su mente se demoró unos instantes en las complicaciones de esa vida que se vive en las grandes ciudades –las ciudades otoñales-, en las que reinaba un desorden ordenado, una justicia loca, una desunión fría que permitía a un individuo reposar tranquilamente ante el fuego del hogar, mientras, a un tiro de piedra, otro era vilmente asesinado. Una ciudad, se dijo, es como un universo; cada manzana, el torbellino de una constelación; cada hogar, una estrella resplandeciente, o un planeta consumido. La cálida vida gregaria, el humo y las oraciones, el clamor y la pompa, todo aquel maldito espectáculo se balanceaba sobre el fulcro del miedo. Si uno fuera capaz de amar a su prójimo, podría respetarse a sí mismo; si pudiera tener fe, podría alcanzar la paz….pero ¿cómo? ¿Cómo, en un universo de ladrillos, en un manicomio de egoístas, en una atmósfera de agitación, de rivalidad, de terror, de violencia? Para el hombre de las ciudades otoñales, sólo quedaba la visión de la gran ramera, madre de las prostitutas y las abominaciones de la tierra. Y estos odiarán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda, y devorarán su carne, y la quemarán en el fuego. Tal era la revelación para los espiritualmente muertos…capítulo último…el libro de los libros.
Tan absorto estaba en su ensueño que,
cuando se volvió de pronto y la vio en el umbral,
casi se desplomó."
*************
Tomado de Crazy Cock, Henry Miller. emecé editores,1992

H u M o R a D a S






 
Fuente: imágenes facebook

miércoles, 7 de noviembre de 2012

*/ Los Riesgos De La Extinción De Las Abejas

Si las abejas se extinguen, los seres humanos se enfrentarán a numerosos desastres, como la erosión, la desertización y la desaparición de las plantas que nos sirven de alimento
Las plantas sostienen la continuidad de sus especies mediante reproducción generativa, ya sea con semillas o mediante reproducción vegetativa, a través de ventosas, bulbos o tubérculos. En la naturaleza, podemos observar estos métodos de reproducción, pero tendemos a pasar por alto la maravillosa perfección con la que estos procesos se llevan a cabo y, tal vez a causa de su pequeño tamaño, subestimamos el papel que desempeñan las semillas en el planeta. Sin embargo, como las demás criaturas en el universo las semillas también demuestran la Magnificencia de Dios:
«¿Alguna vez habéis considerado la semilla que sembráis? ¿Sois vosotros los que la hacéis crecer, o somos Nosotros Quienes la hacemos crecer? Si hubiéramos querido, sin duda la convertiríamos en broza, y luego vosotros no dejaríais de exclamar: “En verdad estamos en una gran pérdida.”»1.
Las semillas disponen de numerosas características importantes. Están dotadas de toda la información necesaria sobre las ramas y las hojas de la planta en la que se convertirán, así como del número y la forma de dichas hojas. En el interior de la semilla se encuentra programado el color, la finura o grosor de la corteza y el número y la anchura de los conductos que transportan los nutrientes y el agua, independientemente de que vaya a dar fruto. En este caso, también el sabor, el olor y la forma de dicho fruto. Incluso la información acerca de cómo la planta reaccionará frente a condiciones adversas de su entorno durante su normal desarrollo se encuentra registrada en este programa. Por ejemplo, una planta que normalmente se desarrollaría en condiciones climáticas ideales está también programada para producir semillas a corto plazo con objeto de favorecer la reproducción bajo condiciones adversas, como son la sequía o un calor excesivo. «Dios es Aquel Quien hiende el grano y el hueso de la fruta. Hace surgir lo vivo de lo muerto y hace surgir lo muerto de lo vivo. Ese es Dios: ¿Cómo es que os apartáis de la verdad y realizáis falsas demandas?»2.
 

Si consideramos el proceso de crecimiento de la planta a partir de una semilla equipada con la información correcta, podremos observar que, en cuanto se den las condiciones adecuadas, la semilla primero germinará y, a continuación, se formarán las hojas y el cuerpo sobre su tallo. Llegado el momento, se formarán las flores, de acuerdo con el mandato divino. Las flores, que más tarde formarán el fruto, y las semillas de las que surgirán las futuras plantas serán unidas mediante su propio polen (cleistogamia o autopolinización) o el polen de otra planta de su misma clase (polinización cruzada) mediante un sistema perfectamente organizado. La autopolinización tiene lugar o bien antes de que se abra la flor o después de que el polen se haya desarrollado. Dado que el pistilo y los estambres de algunas plantas son ocultados por otras partes de las mismas, al polen le resulta difícil llegar a ellos, por lo que la planta obedece las órdenes y se autopoliniza.
En la polinización cruzada, las plantas utilizan el polen de otra planta de su misma especie. El transporte del polen tiene lugar gracias a la acción del viento, la lluvia o los insectos que se posan en las flores.
Las flores de numerosas plantas polinizadas por el viento y la lluvia tienen una apariencia muy modesta. Sin embargo, la forma en la que han sido creadas les permite producir polen en abundancia. Aunque la mayor parte del polen que arrastra el viento y la lluvia se pierde, este polen perdido no deja de enriquecer el suelo de forma orgánica y al menos una parte del mismo encontrará una flor a la que poder polinizar. El creador ha conferido a estas flores, que son polinizadas por insectos, diversos colores y formas a fin de atraer a sus visitantes. Durante la polinización, el polen de las flores que tienen menos cantidad de esta sustancia que las que se autopolinizan es transportado por abejas y otros insectos, cuyas patas, alas y antenas han sido creadas específicamente para esta misión, para la que han sido inspiradas 3.
Los insectos que favorecen la polinización son recompensados con néctar y polen.

De entre todos los insectos que llevan a cabo la tarea de la polinización, las abejas constituyen el grupo más importante. Cuando se menciona a las abejas, la mayoría de la gente piensa en las melíferas. Sin embargo, los abejorros también prestan un servicio a la humanidad. Además de los productos que nos ofrecen, las abejas resultan indispensables por su contribución a la reproducción de las plantas.
Las abejas succionan el néctar de las flores y lo almacenan en un estómago especial llamado «bolsa de miel». A continuación, lo vacían en un panal como miel. Las patas que el Creador ha otorgado a las abejas están capacitadas para recolectar el polen. Las patas traseras de las abejas son diferentes a las del resto de los insectos. Los largos pelos alineados en ellas actúan a modo de cesta recolectora.
De los 82 tipos de plantas que cubren el 90% de las necesidades alimenticias de los seres humanos en todo el mundo, 63 (el 77%) son polinizadas por las abejas y sin ellas resultaría imposible que estas plantas produjesen semillas. Las abejas son imprescindibles para la formación de las semillas de numerosas plantas que dan frutos que consumimos, como son las manzanas, las peras, los melocotones, los albaricoques, las cerezas, los melones, las sandías o las calabazas. También para las que se emplean en la industria, como son los girasoles, los cártamos, la semilla de colza, el algodón o las remolachas azucareras, así como las utilizadas como alimento del ganado, como el trébol, el pipirigallo, el trébol rojo o la arveja. Esta tarea, que se lleva a cabo todos los años mediante la polinización de las abejas, es mucho más importante que la producción de miel. Además, las abejas hacen posible que miles de especies de animales que se alimentan de estas plantas o las utilizan como refugio continúen existiendo. No debemos desestimar la conexión que Einstein estableció entre la desaparición de las abejas y el Día del Juicio Final.

Otra misión encomendada a las abejas es la prevención de la erosión. Las plantas que necesitan ser polinizadas las abejas, como las pertenecientes a las familias Asteraceae, Boraginaceae, Brassicaceae, Campanulaceae, Compositae y Fabaceae, están muy extendidas en zonas en las que existen graves amenazas de erosión. De manera similar, los cultivos forrajeros, que son de vital importancia para la alimentación del ganado y para la preservación del equilibrio ecológico, dependen también de insectos para su polinización. En plantas como el trébol, la parte superior de los órganos de las flores se encuentra cubierta por una membrana. En este tipo de plantas, las abejas rompen dicha membrana para acceder al polen. Si no existieran las abejas, el polen quedaría atrapado.
La inspiración divina hace que las abejas tomen el néctar y el polen del mismo tipo de planta durante todo el día. Incluso habiendo otras plantas que contienen una mayor cantidad de néctar y de polen, las abejas solo se detienen en la especie de flor que han visitado primero. Esto demuestra que no lo hacen al azar.
Al igual que otros muchos seres vivos, las abejas están al servicio de la humanidad, al trabajar bajo las reglas establecidas por el Único Señor de todos los Mundos. Por desgracia, hay actividades realizadas sin una investigación previa sobre el significado del universo y la sabiduría que subyace a la creación de los seres vivos. Casos típicos son la industrialización no planificada, la cual provoca un aumento de la contaminación ambiental, y el uso despreocupado de sustancias químicas. Ambas son la causa de un imparable descenso en la población de abejas. Con independencia de las guerras o de los incendios provocados por el hombre, cualquier empresa que pueda provocar la desaparición de las abejas podría desencadenar la destrucción de la humanidad. Si las abejas se extinguen, los seres humanos se enfrentarán a numerosos desastres, como la erosión, la desertización y la desaparición de las plantas que nos sirven de alimento, tanto a nosotros como a los animales que criamos.
 
Fuente: Ecoportal.net / Imágenes Google
Notas1 El Corán, 56: 63-65.
2 El Corán, 6: 95.
3 El Corán, 16: 68-69.

lunes, 29 de octubre de 2012

* / Vargas Llosa Contra y La Banalización De La Cultura / Vivian Murcia



¿TIENE QUE SER ABURRIDA LA CULTURA?
NO. LA CUESTIÓN ES JUSTO LO IMPLÍCITO
EN LA PREGUNTA. LAS CATEGORÍAS DE
DIVERSIÓN Y ABURRIMIENTO SE HAN
BANALIZADO.
“EL PLACER DE LA VIDA INTELECTUAL
SE HA TRIVIALIZADO”
-    -     Mario Vargas Llosa


Cuando recibió el Premio Nobel de Literatura lo recordó. Estaba en la andina Cochabamba, sentado en su silla escolar en la clase del hermano Justiniano. Repetía en voz alta lo que la consonancia entre sílaba y vocal le indicaban. Aprendía a imaginar con palabras y, así, aprendería lo que se convertiría en la cosa más importante en su vida: leer. Esa anécdota que tan orgulloso cuenta el escritor peruano Mario Vargas Llosa nunca fue tan fundamental para describir el sentido de su vida. Novelista y ensayista, este arequipeño, es un ejemplo decisivo del hacer de la tarea artística un proyecto moral.
Vargas Llosa vuelve a materializar lo que es la labor intelectual: el cuestionamiento de su tiempo y su espacio, la interrogación y, con ello, la contrapropuesta de lo que debería ser la realidad en la que vive y a la que está, irremediablemente, sometido.
Así lo hace en su más reciente libro — el primero después de recibir el Nobel de Literatura (2010) —, ‘La civilización del espectáculo’, en el que expresa y documenta su preocupación sobre la razón de ser de la cultura en nuestro tiempo. Con la nitidez en el lenguaje y la espléndida oralidad que le caracterizan, Vargas Llosa presentó su libro ante un público que le aplaudía cada respuesta, reconociendo en esta la reflexión sobre un tema en el que hay mucha teoría de por medio: la sociedad posmoderna como espectáculo.


Así, desmantelando la “intelectualidad” dura que envuelve el tema, Vargas Llosa centró su síntesis del libro en una idea: el hombre es un ser que vive en la interrogación constante; se pregunta acerca de sus preocupaciones, individuales o colectivas, todos las tienen, como tal trata de obtener respuestas. Sin embargo, las respuestas han pasado de un plano crítico a uno banal. Se pasó del pensamiento crítico que se adquiere con la cultura, que según Vargas Llosa se consigue con la buena lectura, a la frivolidad de la imagen.
De ahí el título, ‘La civilización del espectáculo’, es una forma de reconocer que, pese al desarrollo científico y tecnológico que ha llevado a la humanidad a vivir “más civilizadamente”, en mejores condiciones, la batalla contra la insípida narrativa de la diversión como centro de la vida no se ha perdido, pero de alguna manera se ha asumido indefensamente, como si de un enemigo sin rival se tratase.
No es que la imagen carezca de valor intelectual. Una película, una serie de televisión, le pueden parecer “divertidas” a Vargas Llosa, sin embargo, no llegarán a la categoría de buenas si “la imagen no precede a una lectura crítica de la realidad”.
La argumentación es clara y puede llegar a malinterpretarse como ofensiva para quienes defienden el poder de la imagen. Aquí la diferencia es definitiva. Lo que quiere resaltar Vargas Llosa es la profunda escisión entre la narrativa audiovisual y el espectáculo óptico, lo que él llama “la sociedad convertida en show”.
No es elitismo, Vargas Llosa no niega que nunca antes la cultura fuera tan democrática, “tan posible para todos los que tenemos televisor”. Pero ese no es el problema; la cuestión está en la mala interpretación del concepto mismo.
Si para algunos el concepto de cultura es sinónimo de erudición, Vargas Llosa más bien está en la línea de T. S. Eliot para quien la definición de la cultura apunta a una disposición al conocimiento. “Una especie de puerta abierta que se tiene hacia los conocimientos”; bajo esta perspectiva, la cultura vendría a ser anterior al concepto.
“El especialista, el científico, puede tener grandes conocimientos, pero, no por ello, es necesariamente culto. El cultivo de las formas, la capacidad de jerarquizar los conceptos adquiridos, el orden y la prelación de los conocimientos son elementos que constituyen las tres estancias del individuo encargadas de crear tensiones en la sociedad: el plano intelectual, el ético y el moral; no existiría cultura sin este orden previo”, afirma el escritor.
Algo falla, en tanto el mundo está como está. Eso es lo que nos viene a decir Vargas Llosa, quien comparte línea discursiva con sociólogos como Zygmunt Bauman, en tanto presenta a la posmodernidad dominada por las “sociedades líquidas”, como carentes de identidad, constituidas por seres a la deriva que se satisfacen con el espectáculo trivial. El problema, de fondo, viene a ser el mal entendimiento de la cultural como entretenimiento y diversión.
                                                           
¿Tiene que ser aburrida la cultura? No. La cuestión es justo lo implícito en la pregunta. Las categorías de diversión y aburrimiento se han banalizado. “El placer de la vida intelectual se ha trivializado”, dice Mario Vargas Llosa. El esfuerzo intelectual se mal entiende como sosería, una cosa para aburridos.
Una película es buena no por su espectacularidad en imagen — esa sobrevalorada capacidad de “hipnotizar” — sino justo por la narrativa que encierra, ese esfuerzo intelectual que le imparte a quien la ve.
Que no se aludan los guionistas y directores de cine y televisión, más bien que reflexionen porque razón tiene Vargas Llosa, tanta trama policíaca y tanto drama pasional, tanta pompa de la emoción detectivesca y amorosa, nos ha dejado vacíos, nos ha convertido en seres maleables y cursis, que se dejan embelesar por cualquier tontería.

 Fuente: Vivian Murcia González / El Porta (L) Voz / Madrid / España /Imágenes Google